Tes quí ya por ahí...

para ser trotabar hay que haber mamado muchas vivencias, hay que haberse emborrachado muchas veces en compañía de otros trotabares, hay que haber visto salir el sol cantando a coro... y qué coño, hay que haberse comido un filete hecho en la plancha de nuestra barbacoa.

Solo así se consigue ser un trotabar.

Sigue intentándolo, en otra vida será

VOLVER